Notas ·
El reloj de la estación se detiene un instante cada minuto
El reloj grande del vestíbulo de la estación hace algo que nunca había notado hasta esta primavera: su segundero da la vuelta un poco más rápido que un segundo, luego se detiene al llegar el minuto y espera, completamente inmóvil, una señal de algún otro lugar. Entonces, el minutero da un salto y vuelve a empezar. Marca el tiempo equivocándose por un instante y luego poniéndose de acuerdo. Se me ocurren maneras peores de vivir.
Ilse Marrow
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