Notas ·
Un horario en un cajón
Al vaciar un cajón de la cocina, encontré un horario de autobuses de 2009, doblado en ocho y suave como la tela. Todas las líneas que aparecen en él siguen funcionando. Ninguna pasa a las mismas horas. Antes, el 14 salía a los siete minutos de cada hora; ahora sale a los doce. En algún momento entre una hora y otra se celebró una reunión, y se cambiaron de sitio cinco minutos de las mañanas de todos, y nadie recuerda haberlo acordado.
Ilse Marrow
Todas las notas